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Daniel Pink: como tomar decisiones.

Saber como tomar decisiones mejores es una habilidad fundamental por el mundo complejo en el cual vivimos hoy. En su libro Cuando: la ciencia de encontrar el momento preciso, Daniel Pink sugiere una nueva manera de manejar el tiempo para tomar decisiones y ser más creativos. Te comparto el experimento que estoy haciendo con mi energía personal.

Te quiero contar un experimento que estoy haciendo alrededor del manejo del tiempo. Estoy implementando un nuevo paradigma. En realidad tiene poco que ver con el manejo del tiempo y más con el manejo de mi energía personal y de como tomar decisiones.

Me encuentro en Italia. Vine a visitar a mis papás después que la pandemia nos mantuvo alejados durante más de dos años. Cerca a la casa donde me críe hay una colina boscosa y en la mañana me gusta ir a caminar para oxigenar mi cuerpo y mente.

Por qué es mejor tomar decisiones en la mañana

Me gusta acompañar el ejercicio con la escucha de un audiolibro. La semana pasada empecé a escuchar el libro de Daniel Pink, Cuando: la ciencia de encontrar el momento preciso. 

La idea central del libro es sencilla y poderosa: hay que tener en cuenta nuestro nivel de energía personal a la hora de tomar decisiones importantes. 

Por ejemplo, el autor escribe que generalmente por la mañana tenemos más energía que por la tarde. Es decir: en la mañana somos más vigilantes. Esta simple constatación puede tener efectos profundos. Tomar decisiones en la tarde puede llevar a cometer errores graves.

Estos son unos ejemplos mencionados por Daniel Pink en su libro:

  • En 34 hospitales de Estados Unidos, los médicos y los enfermeros se lavan las manos un 38 por ciento menos por la tarde que por la mañana, aun cuando las necesidades profesionales lo requerían. Eso genera cada año unas 7500 infecciones innecesarias por un costo de 15 millones de dólares. 
  • Los médicos son menos propensos a encontrar pólipos durante una colonoscopia cuando se hace el examen por la tarde en lugar de por la mañana.
  • Los médicos son más propensos a prescribir antibióticos para curar inflamaciones respiratorias por la tarde que por la mañana.
  • En los tribunales de Estados Unidos, los jueces tienden a favorecer a los prisioneros cuando dictan sentencia por la mañana, mientras que son más punitivos al finalizar de la mañana. Vuelven a ser más favorables después de la pausa del mediodía. 

En resumen, la calidad de nuestras decisiones depende de la calidad de nuestra energía. A niveles de energía más altos corresponden mejores decisiones. En otras palabras, hay que priorizar las actividades teniendo en cuenta los niveles de energía que marcan nuestro ritmo cotidiano.

Experimentando con mi energía personal

Al escuchar a Daniel Pink, quise volverme más consciente de los momentos durante el día cuando siento más o menos energía.

Por lo general, siento que tengo más energía por la mañana, que a su vez disminuye en la tarde, y que finalmente vuelve a crecer en la noche, después de la comida.

Pero quise tener más datos y precisión sobre cuáles son en el día los momentos donde mayor y menor es mi energía.

Para este fin, utilicé una herramienta que Daniel Pink proporciona a sus lectores [la puedes descargar aquí]. El ejercicio es sencillo; durante siete días, cada 90 minutos, hay que registrar la actividad que se está realizando y autoevaluar de 1 a 10 el nivel de energía mental y físico.

De esta manera pude conocer un poco más sobre mis patrones de energía. En particular descubrí que:

  • Al despertar, durante la primera hora del día, tengo menores niveles de energía que aumentan incrementalmente en la medida que me baño, hago colación, etc. En otras palabras, mi mente y cuerpo necesitan calentar motores.
  • En la mañana mi pico de energía es entre las 8:30 am y la 1 pm, y aún más precisamente entre las 10 am y 11:30 am. Este es para mí el mejor momento para hacer trabajo profundo (por ejemplo, empecé a escribir este artículo a las diez de la mañana).
  • Mi energía llega al momento más bajo entre las 2:30 y las 4 pm y sube un poco entre las 5:00 y las 7:30 pm. Definitivamente estos no son momentos en el día para hacer trabajo profundo.
  •  Finalmente, mi energía vuelve a subir (aún nunca como en la mañana) en la noche alrededor de las 8:30 pm hasta las 10 pm.

Con estas observaciones en la mano, he empezado a priorizar las actividades de acuerdo con mis niveles de energía. Es más, tengo en cuenta mi energía para decidir como tomar decisiones.

Las tres modalidades de tu energía diaria.

Las observaciones sobre mi energía personal confirman lo planteado por Daniel Pink en su libro; ósea que durante el día tenemos tres modalidades de energía, “pico”, “valle”, y “rebote”. 

El “pico” es el momento cuando nuestra energía física y mental está al tope. Es el momento más indicado para hacer trabajo profundo y analítico, para estudiar. Es cuando deberíamos tomar las decisiones más importantes, porque tenemos niveles de concentración mayores.

El “valle” es cuando nuestra energía está en sus puntos más bajos. Este es el momento cuando hacer trabajos menos exigentes, como el administrativo. Es definitivamente el tiempo cuando no deberíamos tomar decisiones importantes por qué más alta es la probabilidad de equivocarnos.

El “rebote” es cuando volvemos a tener un nivel más alto de energía, nos sentimos de ánimo mejor, pero sin al mismo tiempo tener la energía que teníamos durante el pico. Esta es la fase más adecuada para un trabajo creativo, la lectura, etc. Es decir, es el momento perfecto para la lluvia de ideas. 

Como tomar decisiones priorizando tu energía personal.

Aquí te comparto algunas de los cambios que he introducido a mi jornada teniendo en cuenta los distintos niveles de energía:

  1. Al levantarme práctico mindfulness y me tomo un café. He observado que eso ayuda a despertar mi mente y cuerpo.
  2. En seguida voy a caminar para oxigenar mi mente y cuerpo. A veces escucho un audiolibro para aprovechar el tiempo.
  3. Entre las 8:30 am y las 11 am me enfoco en el trabajo más demandante, como escribir, hacer sesiones de coaching con mis clientes, preparar un taller, estudiar, etc.
  4. Después del almuerzo, cuando es posible, práctico el antiguo y sabio ritual de los italianos y españoles que es la siesta. Eso me recarga de energía.
  5. En la primera parte de la tarde, cuando los niveles de energía son más bajos, me dedico a trabajo administrativo: revisar correos, recoger material para mis columnas, hacer unas llamadas, editar mi podcast, etc.
  6. Al finalizar del día, cuando mi energía vuelve, me dedico ​​redactar el esquema de un artículo, a revisar un escrito, a leer lo que también es una buena preparación al sueño.

Como tomar decisiones mejores: lo que puedes hacer.

En resumen, te quiero sugerir algunos pasos que puedes aplicar para que desde ahora en adelante tú también puedas priorizar tus actividades teniendo en cuenta tus distintos niveles de energía.

  1. Durante siete días observa tus niveles de energía y evalúa tu energía mental y física. [Puedes descargar aquí la herramienta proporcionada por Daniel Pink].
  2. Identifica el patrón de tu energía, identificando cuando experimentas los picos, el valle, y el rebote.
  3. Organiza tu día alrededor de los niveles de energía, priorizando el trabajo profundo y analítico en los momentos de pico, el trabajo administrativo como contestar a correos cuando tu energía está en el valle, y el trabajo más creativo y de planeación durante el rebote.

Si quieres alimentar tu mente con información, herramientas, hábitos, etc. te invito a suscribirte a mi newsletter Brunch para el Alma, donde cada domingo comparto lo que durante la semana me ha inspirado y motivado.

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