Tener un propósito de vida te lleva al alto rendimiento.

“¿Cuál es la brecha que todavía impide un rendimiento más alto a tu equipo?”, le pregunté a un amigo empresario, exitoso y generoso.

La pregunta era sugerida por mi curiosidad frente a su éxito. Quería investigar si su empresa había logrado el tope de su potencial o si había un techo de cristal que se podía romper.

Empezamos a conversar dándole vueltas sin, en realidad, llegar al corazón del tema hasta que le pregunté, “¿Cuál es tu sueño imposible?”.

Mi amigo tomó un sorbo de agua, me miró fijamente y sin dudar me reveló su sueño disruptor.

Se emocionó.

“Se me erizaron los pelos del brazo” me dijo. Su sueño imposible no era menor que la ambición de Elon Musk de llegar a Marte. O el sueño de la Madre Teresa de acabar con la pobreza en el mundo.

Nuestra esencia más profunda

Cuando vibramos frente a una visión que nos marea estamos conectados con nuestra esencia más profunda.

Es cuando nos sentimos vivos por qué estamos viviendo nuestra vocación que estamos llamados a vivir incluso a través de nuestras carreras y empresas.

Trabajando con mis clientes observo que hasta las aspiraciones más altas se quedan muchas veces confinados en los límites de lo posible, porque parecen ambiciosas.

La mayoría de las veces estamos condicionados por lo que consideramos realista. Es decir, limitamos nuestros sueños porque nos cuesta pensar en grande; nos parece de no ser realistas.

De esta manera, ponemos límites al potencial ilimitado que tenemos.

El propósito superior de Steve Jobs

Pensemos en Steve Jobs. Su el propósito superior no fue construir portátiles y celulares. Él quiso empoderar a la gente común.

Su propósito superior fue democratizar la abundancia. Fue esta su obsesión.

“Todo empezó por una idea”, dijo en una entrevista. “Saber que puedes plantar algo en el mundo y que eso crecerá y que cambiará el mundo es fantástico”.

Por eso se convirtió en un disruptor de la industria de las computadoras, la música, el cinema.

El propósito superior de Elon Musk

El sueño imposible de Elon Musk tampoco es llegar a Marte o construir el carro eléctrico más poderoso del mercado.

El fundador de Tesla y Space X volvió a hablar de su visión durante una reciente conversación en vivo en la plataforma Clubhouse. Reveló que su compromiso profundo es la expansión de la consciencia global y “luchar por una mayor iluminación colectiva”.

Dijo Albert Einstein: “

«La imaginación es más importante que el conocimiento. El conocimiento es limitado, la imaginación rodea al mundo”.

El rendimiento de tu equipo es proporcional a la calidad y el tamaño de tu visión y de tu sueño imposible, de tu propósito más alto.

Finalmente le pregunté a mi amigo empresario, “La identidad de tu organización está alineada con tu sueño imposible?, ¿Son de verdad lo que tienen que ser?”.

Eso abrió otra conversación fundamental, de la cual les contaré en un post sucesivo. De hecho, entre sueño imposible e identidad hay una relación íntima para lograr el alto rendimiento.

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